Apnea del sueño Apnea del sueño


1.- ¿Qué tengo?


1.1.- Definición

El síndrome de la apnea del sueño es un trastorno en el que la persona que lo padece sufre durante el sueño pausas o respiraciones superficiales. Estas pausas consisten en el cese completo del flujo de aire hacia los pulmones (apnea), o de al menos el 50% (hipopnea), durante un mínimo de diez segundos. Después de ello, la respiración regresa a la normalidad tras un fuerte ronquido o un sonido parecido al del atragantamiento. Cuando estas pausas alcanzan un mínimo de treinta durante el sueño, se puede determinar la presencia de este síndrome.

Al producirse las apneas, y no entrar suficiente aire a los pulmones, la concentración de oxígeno en la sangre disminuye, y también provoca, en ocasiones, microdespertares. El sueño, por tanto, se altera y disminuye el descanso, lo que conlleva a su vez el cansancio que surge durante el día.

1.1.1 Tipos

En cuanto a los tipos, podemos establecer tres grupos:


- El más común es la apnea obstructiva del sueño (SAOS): cuando las vías respiratorias se estrechan o bloquean durante el sueño, causando la ya mencionada respiración superficial o las pausas en la respiración.


- La apnea central, sin embargo, ocurre cuando la parte del cerebro que controla la respiración no envía las señales correctas a los músculos respiratorios. De ahí que la persona no haga esfuerzos por respirar durante períodos cortos. En este caso no se produce ronquidos y, aunque puede darse sola, es más frecuente en quienes padecen ciertas enfermedades o toma ciertos medicamentos..


- Por último, la apnea del sueño mixta es aquella que comienza como una apnea central y con el tiempo acaba teniendo un componente obstructivo.


Por todo ello, a la hora de escoger un término que con carácter general abarque estos tres tipos, quizás el más adecuado sea síndrome de apnea-hipopnea durante el sueño, que permite incluir aquellas distintas a las obstructivas, aunque éste tipo sea el que nos ocupe a partir de ahora. 

1.2. Causas y factores 

La apnea se produce cuando, al dormir, los músculos de la garganta se relajan y obstruyen parcial o completamente las vías respiratorias. Esto es, la relajación favorece el movimiento hacia atrás de la lengua y el paladar, y ocluye la zona de la faringe, lo que origina la apnea. Existen ciertos factores que favorecen que esta presión en la faringe durante la respiración sea mayor que la fuerza que generan los músculos de la vía aérea. A saber:

  • Una lengua, paladar blando o amígdalas muy grandes.

  • Un maxilar inferior más corto en comparación con el maxilar superior.

  • El sobrepeso, ya que puede engrosar las paredes de la tráquea, estrechándose el interior de la misma y dificultando así mantenerla abierta.

  • Dormir boca arriba.

  • El consumo de alcohol, sedantes y tranquilizantes, al provocar la relajación en los músculos de la boca que favorece la obstrucción de la garganta.

1.3. Síntomas

Sin duda, uno de los signos más frecuentes de la apnea obstructiva del sueño son los ronquidos fuertes y constantes. Además, al no descansar bien, las personas que padecen apnea del sueño suelen encontrarse somnolientas durante el día, sobre todo tras la comida, cuando conducen o en los momentos de tranquilidad.


También es posible que aparezcan otros síntomas, como:


  • Despertarse durante la noche con frecuencia para orinar.

  • Levantarse con resequedad en la boca o la garganta.

  • Sufrir dolores de cabeza por las mañanas.

  • Tener problemas de memoria.

  • Sentir irritabilidad, cambios en el estado de ánimo o depresión.

  • Dificultad para concentrarse.

  • Disminución del impulso sexual.


Además, también pueden darse una serie de trastornos cardiovasculares relacionados con los cambios en la frecuencia cardiaca y la elevación de la presión sanguínea durante las apneas, como la hipertensión arterial sistémica y pulmonar o el incremento del riesgo de sufrir problemas cerebrovasculares y de miocardio.

1.4. Diagnóstico

Tres son los síntomas fundamentales a la hora de diagnosticar una apnea obstructiva del sueño: los ronquidos, las paradas en la respiración durante el sueño y la somnolencia diurna. En la mayoría de las ocasiones es fundamental interrogar a las personas que conviven con el enfermo, porque suelen ser más conscientes de estos síntomas.


Aún así, para confirmar o descartar la existencia de este diagnóstico y valorar su gravedad el especialista prescribirá un estudio del sueño.  Esta prueba diagnóstica puede ser:


  • Una polisomnografia, que examina ciertas funciones corporales a medida que uno duerme. La prueba, realizada durante la noche en un centro especial, consiste en colocar al examinado una serie de sensores en distintas zonas del cuerpo y registrar la frecuencia cardiaca, los patrones respiratorios, los movimientos de brazos y piernas o las concentraciones de oxígeno en la sangre.

  • Una poligrafía respiratoria, más simplificada, que mide únicamente las variables respiratorias, y que también debe realizarse en una unidad del sueño.


La prueba ofrece los resultados del índice de apnea-hipopnea (IAH), es decir, el número de apnea o hipopnea medido durante el estudio del sueño. Para establecer el diagnóstico del síndrome de apnea obstructiva del sueño este índice debe superior a cinco apneas o diez hipopneas por hora, siempre y cuando se acompañe del cuadro clínico anteriormente expuesto.


Por último, cabe precisar que no todas las personas que roncan padecen el síndrome de apnea obstructiva del sueño. El ronquido es frecuente entre el  50% y el 60% de los hombres adultos, y entre el 10% y el 30% de las mujeres, pero sólo entre un 5% y un 15 % de los casos se debe a esta dolencia.

2. ¿Qué hago yo ahora?



2.1. Tratamiento

Tras el diagnóstico, y dependiendo del paciente y el alcance de su caso, hay distintas opciones de tratamiento. Aún así, existen ciertas recomendaciones generales que son útiles para todos los pacientes:


  • Controlar el peso. La obesidad es el principal factor de riesgo en el SAOS. Existe relación entre la reducción de peso y la mejora en la apnea del sueño, puesto que al adelgazar aumenta el calibre de la vía respiratoria y disminuyen las apneas e hipopneas, así como los ronquidos.

  • Dormir de lado o boca abajo. Para ello, es recomendable el uso de almohadas especiales o mecanismos que impidan al paciente dormir boca arriba.

  • Mejorar los hábitos del sueño, estableciendo horarios regulares.

  • Evitar el alcohol y los medicamentos que relajen el sistema nervioso, como los sedantes. Dificultan a la garganta mantenerse despejada durante el sueño.

  • Corregirse, si existen, las anomalías estructurales de la vía aérea superior, como la desviación del tabique o la hipertrofia de cornetes o amígdalas, o tratar  la congestión nasal (rinitis). Estos problemas aumentan la resistencia al paso del aire y, por tanto, agravan el SAOS.


En cuanto a las técnicas e instrumentos disponibles para abordar el SAOS encontramos:


a) Dispositivos bucales:

Aunque existen varios dispositivos los más comunes son las prótesis de avance mandibular: un dispositivo que ajusta la mandíbula inferior y la lengua, desplazándolas hacia delante para mantener despejadas las vías respiratorias durante el sueño. Pueden servir para algunas personas que sufren apnea leve del sueño. Sin embargo, en el SAOS grave no existe evidencia para su uso.


b) Aparatos de presión positiva continua en la vía aérea (CPAP):

Es el tratamiento más frecuente para la apnea del sueño entre moderada e intensa en adultos. El equipo de CPAP tiene una mascarilla que cubre la boca y la nariz, o solo la nariz. La máquina envía aire suavemente a la garganta y ayuda a mantener las vías respiratorias abiertas durante el sueño. Cada paciente necesita una presión diferente de aire, determinada mediante el estudio poligráfico, para que esta vía aérea se mantenga abierta. Es un tratamiento paliativo, no curativo, por eso hay que utilizarlo cada noche durante un mínimo de 5 horas y seguramente de por vida. Los efectos adversos de la CPAP son leves y escasos (conjuntivitis, rinitis, erosiones cutáneas locales) y suelen desaparecer a las pocas semanas.



c) Cirugía:

Existen también intervenciones quirúrgicas sobre el paladar o sobre el maxilar, y pueden ser una alternativa para aquellas personas que no son capaces de adaptarse al tratamiento con CPAP o que tienen una mala adherencia al mismo. La cirugía se realiza para ensanchar las vías respiratorias. Por lo general consiste en encoger, tensar o retirar el exceso de tejido de la boca y la garganta (uvulopalatofaringoplastia), o en reacomodar la mandíbula inferior.

3. ¿Hay otros como yo?


3.1. Prevalencia

La prevalencia del síndrome de apnea del sueño es considerable, situándose entre un 4-6% de los varones y un 2% de las mujeres.

3.2. Casos como el tuyo

"Mi mujer fue la primera en advertirme. De siempre he roncado, y aunque ella se acostumbró, qué paciencia tiene conmigo, últimamente estaba preocupada porqueveía que dejaba de respirar, como si me ahogase, una sensación muy fea para quien lo escucha, más que para el que lo vive, que no se entera, al menos mientras duerme.

He sido fumador, lo dejé hace tiempo por otra afección que tengo y por la insistencia de la familia, y, como digo, fue mi mujer la que me llevó casi empujándome al médico, porque yo, la verdad, siempre me resisto bastante. Pero ella es así, siempre mirando por los demás. Fuimos a nuestro médico de familia, me hizo algunas preguntas, me examinó, habló con mi mujer también, y al final me dio cita para el neumólogo. En el neumólogo también me hicieron un test, bueno, de nuevo casi más a mi mujer, y al final me mandó que acudiera a la unidad del sueño de la Fundación Jiménez Díaz, para que ingresara una noche y hacerme una prueba." Sigue leyendo Cómo fue mi paso por la unidad del sueño

3.3. Asociaciones de pacientes

La experiencia de personas con problemas del sueño, y su intención de ayudar a los pacientes que padecieran dichas dolencias para que no sufrieran el desconcierto y la desatención que ellos vivieron, motivó a un grupo de interesados la constitución de una asociación que englobara dichas enfermedades (insomnio, apnea del sueño, narcolepsia, etc.). Así nació ASENARCO en 1998. 


¿Quieres conocer cómo es esta asociación? Descúbrela aquí

4. Más información

En redpacientes queremos ofrecerte la mejor información sobre tu enfermedad y por eso hemos recopilado varios documentos y enlaces de interés. Además, también nos fijamos en los actos y congresos sobre tu enfermedad que pueden interesarte, y en cómo utilizan Internet otros pacientes. 

Webs de interés

Información terapéutica del Sistema Nacional de Salud sobre la apnea obstructiva del sueño.

National Heart, Lung, and Blood Institute sobre la apnea del sueño.

Separ Pacientes.

Última modificación - 2015-05-11 17:45:20