Migranas Migrañas

Migraña, también llamada hemicránea (del griego hemikranion “un lado de la cabeza”) o jaqueca (del árabe “media cabeza”) son dos términos idénticos que definen un tipo de dolor de cabeza que se caracteriza por crisis de dolor recidivante, intenso y pulsátil con sensación de latido (generalmente en una o en las dos sienes) de duración entre 4 y 72 horas y, en general de carácter invalidante, es decir, que la persona se ve obligada a abandonar su actividad habitual o al menos a limitarla, mientras dura el dolor. El dolor empieza repentinamente y puede estar precedido o acompañado de síntomas visuales, neurológicos o gastrointestinales como náuseas, vómitos, hipersensibilidad o malestar (molestia o incomodidad) con la luz (fotofobia) y los ruidos (fonofobia).

La mayor parte de las personas que padecen migrañas recuerdan o saben de parientes en su árbol genealógico (abuelos, padres, hermanos, tíos, etc.) que padecen o han padecido migraña. Por tanto es un trastorno constitucional con base hereditaria.

1. ¿Qué tengo?

1.1 Definición

La migraña es un tipo de cefalea, que se caracteriza por presentar episodios recurrentes de dolor de cabeza.
La enfermedad cursa con episodios de dolor agudo intercalados entre largos periodos libres de síntomas. La frecuencia de las crisis es muy variable, lo más usual es entre uno y cuatro episodios al mes que duran entre cuatro y 72 horas, si no se realiza ningún tratamiento.


1.1.1 ¿Cefalea o migraña?

Es importante conocer la diferencia entre estos dos términos, para poder llegar a una completa comprensión de esta enfermedad.

La cefalea o dolor de cabeza representa una de las formas más comunes de dolor en la raza humana. Generalmente el dolor de cabeza se presenta de forma intermitente y sus formas más frecuentes corresponden a:

  • La migraña o jaqueca.
  • La cefalea de tensión: Estas cefaleas tensionales se presenta en forma de dolor que se localiza en la región occipital de la cabeza o en la frente, alcanzando en ocasiones a la región cervical. El dolor es de moderada intensidad (menos que la jaqueca) y no suele acompañarse de náuseas, fotofobia o fonofobia. Tampoco suele empeorar con el ejercicio físico. Suele estar presente todo el día y generalmente no suele impedir a la persona desarrollar su actividad física habitual.
  • La cefalea crónica diaria: Representa un grupo de cefaleas caracterizadas por la frecuencia casi diaria del dolor de cabeza. Presentan dolor de cabeza más de 15 días al mes durante al menos 3 meses. En la mayoría de los casos se trata de pacientes que previamente habían presentado migraña o cefalea de tensión. Con frecuencia, se presentan asociadas a un elevado consumo de analgésicos y ergóticos, generalmente por automedicación.


Por tanto, la migraña es un tipo de cefalea, que se caracteriza por presentar episodios recurrentes de dolor de cabeza.

Ni todos los dolores de cabeza son migrañas, ni todas las migrañas cursan con dolores de cabeza. La cefalea o dolor de cabeza es una de las formas más comunes de dolor. Aunque su causa es desconocida, el dolor que la produce se debe a una dilatación de las arterias situadas en el cráneo.


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1.1.2 ¿Cómo aparece?

Aunque la migraña puede iniciarse a cualquier edad, generalmente empieza en personas entre 10 y 30 años de edad. A veces desaparece después de los 50 y es más frecuente en mujeres que en varones. Si se tiene en cuenta que más del 50 por ciento de las personas con migraña tienen familiares que también la padecen, es de suponer que la tendencia puede estar transmitida genéticamente.

Constituye una característica de la persona (como lo pueden ser también la afición por el cine, o el carácter alegre debido a ello va a tener que convivir con ella durante gran parte de su vida. Esto indica que, hoy por hoy, no tiene tratamiento que la haga desaparecer, es decir, que la cure, aunque sí que hay tratamiento para controlarla satisfactoriamente.

La enfermedad cursa con episodios de dolor agudo intercalados entre largos periodos libres de síntomas. La frecuencia de las crisis es muy variable, lo más usual es entre uno y cuatro episodios al mes que duran entre 4 y 72 horas, si no se realiza ningún tratamiento.

Habitualmente el dolor se desencadena en relación a diversos estímulos como estrés, menstruación, ciertos fármacos o alimentos, cambios climáticos o esfuerzo físico. Es un dolor que generalmente empeora con la actividad física y mejora con el reposo. En general, el dolor de la migraña es más grave que el de las cefaleas tensionales (enlazar con el punto 1.1 ¿Cefalea o migraña?).

Algunas personas que padecen migrañas tienen síntomas de advertencia, llamados aura, antes de que comience el verdadero dolor de cabeza. Un aura es un grupo de síntomas, incluyendo alteraciones en la visión, que son un signo de advertencia de que se va a presentar un dolor de cabeza terrible.


1.1.3 Fases de la migraña
1.1.3.1 Factores de riesgo en la incontinencia urinaria

Los pródromos son una serie de síntomas o sensaciones muy variadas y a veces sutiles que se presentan por regla general varias horas antes del dolor y están presentes en la mayor parte de los pacientes con migraña. Algunos de los más frecuentes son sensación de euforia, irritabilidad, bostezos continuos, falta de atención, palidez, deseo compulsivo de ingerir alimentos dulces, entre otros. A diferencia del aura, estos signos premonitorios pueden aparecer muchas horas e incluso días antes del dolor.

1.1.3.2 Aura

El aura se presenta en uno de cada cuatro pacientes con migraña, dura entre 20 y 60 minutos. Cuando desaparece hay un intervalo menor de una hora sin síntomas y posteriormente comienza el dolor que corresponde a la siguiente fase.

Los síntomas más característicos son los visuales que pueden ser muy diversos, lo más típico es que se manifieste en forma de escotoma (zona de ceguera parcial) centelleante que consiste en una zona ciega del campo visual acompañada por una serie de destellos luminosos móviles. En otras ocasiones, el aura provoca pérdida de sensibilidad y sensación de hormigueo que afecta a la mitad de la lengua y se extiende progresivamente al labio, la mejilla, el miembro superior y la mano del mismo lado. Con menos frecuencia pueden producirse deficiencias motoras que ocasionan dificultad para hablar o pérdida de movilidad hemicorporal (en la mitad del cuerpo). Todos los síntomas producidos por el aura migrañosa son reversibles, desaparecen sin dejar ninguna secuela en menos de una hora.

1.1.3.3 Dolor

Esta fase comienza con un dolor leve que aumenta poco a poco en intensidad hasta convertirse en moderado y severo. El dolor afecta solamente a la mitad derecha o izquierda de la cabeza, y se acompaña de una serie de síntomas característicos, se tolera mal la luz y los ruidos (fonofobia por lo que el paciente se retira a una habitación oscura y evita realizar cualquier actividad. Asimismo, se presenta una sensación pulsátil que a veces se define como un rítmico martilleo doloroso y son frecuentes las náuseas y los vómitos. La duración es muy variable, comúnmente entre 3 y 24 horas si no se realiza ningún tratamiento o este es ineficaz. Si el dolor no cede después de 72 horas, la situación se considera una complicación que se llama estatus migrañoso.

1.1.3.4 Póstdromos o resolución

El dolor disminuye progresivamente hasta desaparecer por completo, sin embargo la mayor parte de los pacientes manifiestan que después de la crisis no se encuentran bien y presentan cansancio, somnolencia y falta de concentración.


1.1.4 Tipos de migrañas

Pueden distinguirse diferentes variedades de migraña según los síntomas que se presenten. Las más usuales son las siguientes:

Migraña con aura. La migraña clásica o migraña con aura es precedida por un conjunto de síntomas específicos llamados aura, que comúnmente se experimenta como una distorsión en la visión. Corresponde al 20% del total de los casos.

Migraña sin aura. La migraña común o migraña sin aura, por el contrario, carece de esta característica. Muchos pacientes experimentan una sensación extraña y presienten que van a presentar un ataque, estos síntomas se llaman pródromos y no deben confundirse con el aura. La migraña sin aura es la variedad más frecuente y afecta al 75% de los casos.

Otras variedades de migraña poco comunes son:

Migraña hemipléjica. La migraña hemipléjica es una forma poco frecuente de migraña que se caracteriza por producirse durante las crisis trastornos motores que causan déficit de movilidad con carácter transitorio. Existen dos variedades, la migraña hemipléjica familiar que es hereditaria y la migraña hemipléjica esporádica.

Migraña de tipo basilar. La migraña de tipo basilar es un tipo poco frecuente de migraña que se caracteriza porque se presentan síntomas durante la fase del aura que clásicamente se han atribuido a la falta de riego sanguíneo en el área cerebral irrigada por las arterias vertebrobasilares, aunque no existen evidencias claras que prueben que sea esta falta de riego el origen del cuadro. Los síntomas que aparecen son muy variables y pueden consistir en disartria (dificultad para hablar hipoacusia (perdida de audición diplopia (visión doble) , paresias (ausencia parcial de movimiento voluntario) que afectan a diferentes músculos e incluso disminución del nivel de conciencia.

Migraña retiniana. Es una forma poco usual de migraña que se caracteriza por perdida de visión total o parcial unilateral y de carácter transitorio. Lo más habitual es que la perdida de visión precede al cuadro doloroso, aunque a veces ambos síntomas son simultáneos.

Aura sin migraña. Es una circunstancia que ocurre a veces en los pacientes migrañosos, en la cual se produce el fenómeno del aura, generalmente en forma de distorsiones visuales, pero sin que a continuación aparezca el dolor.

Migraña oftalmopléjica. Es una entidad infrecuente en la cual el dolor se asocia a parálisis o paresia de alguno de los nervios que hacen posible la movilidad del ojo, nervio oculomotor, nervio troclear y nervio abducens. En la última edición de la clasificación internacional de cefaleas del año 2004 este diagnóstico fue eliminado del grupo de las migrañas e incluido dentro del apartado de Neuralgias craneales y dolor facial de origen central, conservando la misma denominación, pero con la palabra migraña entre comillas para recalcar que en realidad es una neuralgia y no una verdadera migraña.

Migraña menstrual. Empieza exclusivamente durante el tiempo que media entre los días inmediatamente anteriores y el segundo día de la menstruación. Se considera diferente a las restantes formas de migraña, tanto desde el punto de vista fisiopatológico como desde el de su cuadro clínico, razones por las se considera que requiere un manejo diferenciado a los restantes tipos de jaqueca. De este modo, en el año 1988 se aportan datos del beneficio terapéutico derivado del estradiol percutáneo, aspecto que se mantiene vigente en la actualidad, dentro de lo que algunos autores refieren como la secuencia terapéutica de la migraña menstrual:

  • Fármacos de rescate, como los Triptanes. En este sentido destaca el papel del Sumatriptán, y se apuntan notorios beneficios del eletriptan, que es tan efectiva en las pacientes que toman anovulatorios como en las que siguen algún tratamiento hormonal sustitutivo. También son útiles los Antiinflamatorios no esteroideos (AINEs).
  • Profilaxis intermitente con AINEs
  • Terapia suplementaria con estrógenos (estradiol transdérmico o percutáneo)
  • Fármacos antiestrogénicos (danazol, tamoxifen)


1.1.5 Complicaciones en la migraña

Las principales complicaciones descritas son el estatus migrañoso, la migraña crónica, el infarto migrañoso y la migralepsia. Debe tenerse en cuenta que la probabilidad de que un determinado paciente presente alguna de ellas es baja.


Estatus migrañoso

Se llama estatus migrañoso a la persistencia de un ataque de migraña durante un plazo de tiempo superior a 72 horas, de forma continuada o con intervalos sin síntomas de menos de cuatro horas. Es una situación que puede ser grave, y acompañarse de náuseas, vómitos repetidos y deshidratación. A veces obliga al ingreso de la persona afectada en un centro hospitalario.


Migraña crónica

El concepto de migraña crónica comprende aquellos pacientes con antecedentes de migraña episódica que experimentan cefalea 15 o más días al mes. En general, aunque no necesariamente, se presenta además alguna característica de migraña o respuesta a medicaciones específicas antimigraña, como triptanes o ergotamina.

El abuso de los analgésicos en el desarrollo de esta cefalea es también de debate. Algunos neurólogos afirman, y así lo recoge la clasificación de la Sociedad Internacional de Cefaleas, que el abuso de medicación sintomática es el origen de la cronificación de la migraña. Para otros, en cambio, sería su consecuencia.


Infarto migrañoso

El infarto cerebral migrañoso se caracteriza por un déficit de las capacidades motoras o sensitivas de inicio brusco que tiene lugar durante la fase de aura de la crisis migrañosa y puede dejar secuelas permanentes, aunque en general suele recuperarse con el paso del tiempo, pues la zona cerebral infartada es pequeña, de 3 cm de diámetro por término medio. Sin embargo tiene tendencia a repetirse. Esta complicación es infrecuente y se producen únicamente 3,36 casos por cada 100 000 habitantes y año.


Migralepsia

La migralepsia es una crisis epiléptica desencadenada por un episodio de migraña. Se trata de un trastorno muy poco frecuente que puede sospecharse en pacientes que presenten migraña con aura y sufran un episodio de epilepsia en la hora siguiente al inicio del aura, siempre que no exista otra causa que explique el fenómeno.

1.2 Causa

La causa exacta de la migraña es desconocida, aunque se sabe que es causada por actividad cerebral anormal, desencadenada por estrés, ciertos alimentos, factores medioambientales o algo más. Sin embargo, la cadena exacta de eventos sigue sin aclararse. En la actualidad, la mayoría de los expertos médicos cree que el ataque realmente comienza en el cerebro e involucra varias vías nerviosas y químicos. Los cambios afectan el flujo sanguíneo en el cerebro y tejidos circundantes.

En estos últimos años se ha avanzado bastante en las investigaciones al respecto y, así por ejemplo, se ha podido localizar la parte del cerebro donde se producen los cambios que desembocan en una crisis de jaqueca.

Las teorías sobre la patogénesis de la migraña se han centrado tanto en el papel que juegan las estructuras neuronales cómo las vasculares Teoría neuro-vascular.

Bajo la influencia de un desencadenante (por ejemplo, alguno de los componentes de un alimento) el cerebro segrega unas sustancias determinadas, las aminas. Las aminas actúan como mensajeras y estimulan los vasos sanguíneos que rodean el cerebro. Dichos vasos sanguíneos se dilatan, lo que aumenta el aporte de sangre. Las sustancias, transportadas por la sangre al nervio trigémino, provocan dolor y posiblemente otros síntomas, como pérdida de visión, náuseas, somnolencia, etc.

Mientras esta actividad del nervio trigémino contribuye al desarrollo y percepción del dolor migrañoso , el generador de la migraña podrían ser las vías neuronales hiperexcitables localizadas en otras partes del cerebro

Simplificando, podemos decir que estos cambios tienen como consecuencia la inflamación y dilatación de determinadas arterias cerebrales que serían las causantes del dolor. Muchas veces el proceso se inicia por la presencia de determinados estímulos o “factores desencadenantes de la migraña” que sobreexcita alguna parte del cerebro, para los cuales esa persona es sensible.

Actualmente se cree que la migraña es un trastorno constitucional con base genética. .Existe un claro componente hereditario, sin embargo no se ha logrado determinar un gen único que sea el responsable de la enfermedad, probablemente estén implicados numerosos genes diferentes y debido a ello la gravedad de los síntomas y otras manifestaciones como el aura son muy variables entre los diferentes pacientes. Una excepción la constituye una forma especial de la enfermedad llamada migraña hemipléjica familiar en la que se ha logrado determinar con exactitud que existe una mutación en el cromosoma 19 (19p13) que es la responsable de su aparición.


1.2.1 Factores desencadenantes:

Personas diferentes afectadas por migraña pueden tener factores desencadenantes distintos, pero entre los más habituales se encuentran los que se relacionan a continuación:

  • Herencia: Aunque la forma de herencia no está totalmente establecida, en algunas formas especiales de migraña ya se ha identificado el gen que la transmite situado en el cromosoma 9.
  • Edad: En la infancia la migraña se presenta por igual en niños y niñas. A partir de la pubertad y debido a los cambios hormonales, se dispara la incidencia de migraña en las mujeres.
  • Área afectiva: Estrés, angustia, conflictos u otras circunstancias que producen malestar.
  • Estímulos medioambientales: Olores intensos, humo, tabaco, luz brillante, cambios de temperatura y del tiempo, las pantallas de ordenador y las elevadas altitudes.
  • Área ginecológica: Menstruación, anticonceptivos, terapia con estrógenos. La migraña suele empeorar con la ovulación y la menstruación, así como con la toma de anticonceptivos orales. El embarazo, sin embargo, suele mejorar transitoriamente la migraña y muchas mujeres mejoran extraordinariamente cuando desaparece la menstruación (menopausia).
  • Sueño: Demasiado, insuficiente o interrumpido.
  • Alimentos: Queso curado, derivados lácteos, cítricos, chocolate, salchichas, marisco, cebolla, cerdo, ahumados, glutamato monosódico, que suele encontrarse en muchos platos de comida china, Nitratos, que pueden aparecer en los alimentos procesados, edulcorantes, aspartamo, nueces, patatas "chips", alimentos que contengan tiramina que incluyen el vino rojo, el queso curado, el pescado ahumado, los hígados de pollo, los higos, algunas legumbres.
  • Bebidas: alcohólicas (vino, y licores sobre todo con cafeína (café y té zumos de cítricos y de frutas.

No todos los pacientes de migraña son sensibles a la comida. Algunos descubren que sus crisis pueden desencadenarse por los cambios hormonales asociados a la menstruación (periodo la menopausia, la píldora anticonceptiva o la terapia hormonal sustitutiva (THS). Un estímulo o revés emocional; el hambre (incluidos el ayuno religioso y las dietas la medicación (remedios obtenidos con y sin receta factores medioambientales como cambios de tiempo, altitud o huso horario; los perfumes fuertes o los ambientadores, o simplemente la fatiga, son desencadenantes habituales.

Una buena manera de identificar los factores desencadenantes es llevar un diario de los dolores de cabeza. Anota:

  • Cuándo ocurren los dolores de cabeza.
  • Qué tan fuertes son.
  • Qué has comido.
  • Qué tanto has dormido.
  • Otros síntomas.
  • Otros factores posibles (las mujeres deben anotar en qué momento de su ciclo menstrual están).

Por ejemplo, el diario puede revelar que tus dolores de cabeza tienden a ocurrir más a menudo en días cuando te despiertas más temprano de lo usual. Cambiar tu horario de sueño puede producir menos ataques de migraña.

Cuando tengas en verdad síntomas de migraña, intenta tratarlos de inmediato y así el dolor de cabeza probablemente sea menos intenso. Cuando comiencen los síntomas de migraña:

  • Toma agua para evitar la deshidratación, sobre todo si has vomitado.
  • Descansa en una habitación silenciosa y oscura.
  • Coloca un paño frío sobre la cabeza.

Hay muchos medicamentos disponibles para las personas con migraña y se utilizan para:

  • Reducir el número de ataques.
  • Detener la migraña una vez que se presentan los primeros síntomas.
  • Tratar el dolor y otros síntomas.

1.3 Síntomas

La migraña se caracteriza por ataques de dolor de cabeza severo que tiene unas particularidades específicas: el dolor afecta generalmente sólo un lado de la cabeza, es pulsátil, incapacitante y se acompaña de náuseas, vómitos, y fotofobia. Los síntomas y su duración varían considerablemente entre los pacientes, y también de un ataque a otro. Clásicamente se distinguen cuatro fases en el episodio de migraña, los pródromos, el aura, la fase de dolor y los póstdromos o resolución, aunque a menudo no están todas presentes. Los pródromos son referidos por el 80% de los pacientes, el aura por el 20% y la fase de dolor puede no existir como ocurre en el aura sin migraña.

Alrededor del 20 por ciento de las personas manifiestan síntomas de depresión, irritabilidad, inquietud, náuseas o falta de apetito, que aparecen unos 10 a 30 minutos antes de iniciarse el dolor de cabeza (período denominado aura o pródromo).

Las alteraciones en la visión o aura se consideran un "signo de advertencia" de que una migraña está por venir. El aura ocurre en ambos ojos y puede involucrar cualquiera de los siguientes aspectos:

  • Un punto de ceguera temporal
  • Visión borrosa
  • Dolor ocular
  • Ver estrellas o líneas en zig zag
  • Visión de un túnel

Un porcentaje similar de personas pierde la visión en un área específica (denominado punto ciego o escotoma o perciben luces dispersas o centelleantes; con menos frecuencia sufren una distorsión de las imágenes, como por ejemplo, cuando los objetos parecen más pequeños o más grandes de lo que en realidad son. Algunas personas experimentan sensaciones de hormigueo o, con menor frecuencia, debilidad en un brazo o pierna. Es habitual que estos síntomas desaparezcan poco antes de iniciarse la cefalea, pero a veces se mezclan con el dolor.

Otros síntomas que se pueden presentar con los dolores de cabeza abarcan:

  • Escalofríos
  • Aumento de la micción
  • Fatiga
  • Inapetencia
  • Náuseas y vómitos
  • Entumecimiento, hormigueo o debilidad
  • Problemas para concentrarse, dificultad para encontrar palabras
  • Sensibilidad a la luz o al sonido
  • Sudoración

Los síntomas pueden persistir aún después de que la migraña desaparece. Los pacientes que padecen migraña algunas veces llaman a esto "resaca" migrañosa. Los síntomas pueden abarcar:

  • Sentirse embotado mentalmente, como que el pensamiento no es claro ni brillante
  • Aumento de la necesidad de dormir
  • Dolor de cuello


1.4 Diagnóstico

No se dispone de ninguna prueba de laboratorio que sea útil para el diagnóstico de la migraña, aunque, debido a su patrón específico del dolor, suele resultar fácil identificarla.

El médico puede diagnosticar este tipo de dolor de cabeza haciendo preguntas acerca de los síntomas y los antecedentes de migrañas en la familia. Se hará un examen físico completo para determinar si los dolores de cabeza se deben a tensión muscular, problemas sinusales o a un trastorno cerebral serio.

No hay ningún examen específico para comprobar que el dolor de cabeza sea realmente una migraña. Sin embargo, el médico puede ordenar una resonancia magnética o una tomografía computarizada del cerebro si nunca le han hecho una antes o si usted presenta síntomas inusuales con la migraña, incluyendo debilidad, problemas de memoria o pérdida de la lucidez mental.

Es posible que se necesite un electroencefalograma (EEG) para descartar convulsiones. Igualmente, se podría realizar una punción lumbar (punción raquídea).

Es por ello que el diagnóstico es clínico. La International Headache Society (IHS) elaboró en 2004 los criterios que hoy utilizan los especialistas.


1.4.1 Criterios diagnósticos de la International Headache Society (IHS): Migraña sin aura
  • 1. Haber presentado por lo menos cinco episodios que cumplan los criterios B-E.
  • 2. Ataques de cefalea cuya duración varía entre 4 y 72 horas (sin tratar o tratados sin éxito). En menores de 15 años, los ataques pueden durar de 2 a 48 horas. Si el paciente se duerme y se despierta sin migraña, la duración del ataque se considera hasta el momento de despertar.
  • 3. La cefalea ha de tener al menos 2 de las siguientes características:
    • a. Localización unilateral
    • b. Calidad pulsátil
    • c. Intensidad moderada o grave (altera o impide las actividades diarias)
    • d. Se agrava con las actividades físicas de rutina (subir escaleras, caminar, etc.).
  • 4. Durante el ataque de cefalea ha de haber al menos 1 de los siguientes síntomas:
    • a. Náuseas, vómitos, o ambos
    • b. Fotofobia y fonofobia
  • 5. La historia clínica y las exploraciones física y neurológica y, en caso necesario, las investigaciones oportunas, descartan una cefalea sintomática o secundaria.

1.4.2 Criterios diagnósticos de la International Headache Society (IHS): Migraña con aura
  • 1. Haber presentado por lo menos dos ataques que cumplan el criterio B.
  • 2. El aura debe cumplir por lo menos 3 de las siguientes características:
    • a. Uno o más síntomas completamente reversibles que indiquen disfunción cortical cerebral focal, de tronco cerebral, o ambas.
    • b. Por lo menos un síntoma de aura se desarrolla gradualmente durante más de 4 minutos, o aparecen dos o más síntomas sucesivamente.
    • c. Ningún síntoma de aura supera los 60 minutos. Si se presenta más de un síntoma de aura, la duración aceptada se ha de aumentar proporcionalmente.
    • d. La cefalea sigue al aura con un intervalo libre de menos de 60 minutos (puede empezar antes o a la vez que el aura).
  • 3. La historia clínica, la exploración neurológica y, en su caso, las investigaciones oportunas, descartan una cefalea secundaria o sintomática.

1.4.3 Pruebas complementarias

Como norma general se recomiendan pruebas diagnósticas de imagen en cualquier paciente con signos de alarma o focalidad. En principio la prueba de elección es la tomografía axial computerizada (TAC). Si el TAC fuese normal y el diagnóstico es todavía incierto indicaremos una resonanacia magnética nuclear (RMN). En cualquier caso el médico debe sopesar adecuadamente los resultados esperables, en relación a las posibilidades de repercusión sobre el plan terapéutico y de seguimiento propuestos, y la ansiedad y consecuencias de la petición de una prueba sin clara indicación.

2. ¿Qué hago ahora?

2.1 Tratamiento

2.1 Tratamientos para la migraña

No existe una cura específica para las jaquecas o migrañas. El objetivo es prevenir los síntomas evitando o alterando los factores desencadenantes.

Los tratamientos de que disponemos actualmente para tratar la migraña son de dos tipos: El tratamiento sintomático (es decir, para cuando aparece el dolor de cabeza y el tratamiento preventivo, que se indica en aquellos casos de migraña complicados, o cuando se padecen más de 3 crisis al mes. Por estas y otras razones es importante que rellenes un impreso como el que aquí te presentamos, llamado calendario de cefaleas, y que lo lleves en cada visita a tu médico para que así podáis decidir (tu médico y tú) el tratamiento más conveniente en tu caso.

Es importante anotar:

  • La fecha y el momento en el que comienza cada cefalea y su duración
  • Cualquier otro signo de migraña, tales como náuseas, vómitos, sensibilidad a la luz, sonido u olores; o aura.
  • Cualquier causa que pueda provocar un ataque.
  • En las mujeres, el día de comienzo del periodo menstrual. Con toda esa información, un médico podrá identificar el patrón de los dolores de cabeza y ajustar el tratamiento.


2.1.1 Tratamiento sintomático

Este tratamiento debe iniciarse tras una correcta y completa información al paciente sobre su dolencia: Causas, factores desencadenantes, mecanismo, posibilidades terapéuticas, y resultados a esperar. Tras estas explicaciones debe potenciarse el correcto manejo de los factores desencadenantes, encaminado a reducir el número de crisis, y posteriormente se indicará el tipo de tratamiento sintomático a seguir en cada uno de los episodios, atendiendo a la intensidad, duración y frecuencia de los mismos, y con un planteamiento individualizado y estratificado. El tratamiento sintomático deberá prescribirse siempre. A continuación se citan los aspectos principales para el tratamiento sintomático de la migraña:

2.1.1.1 Tratamientos no farmacológicos:

Incluye aspectos de la educación del paciente acerca de su dolencia, sus mecanismos, orientaciones terapéuticas, y cambios en el estilo de vida (que persiguen la evitación de los desencadenantes de la migraña).

De este modo, pueden resultar de ayuda los siguientes aspectos: Patrón de sueño regular, horario de comida regular, práctica de ejercicio, evitación del máximo stress así como de la relajación excesiva, y evitación de los desencadenantes de tipo alimentario.

El mensaje clave es que el paciente debe buscar una cierta regularidad en sus hábitos, más que adherirse a una lista prolija de prohibiciones de comidas y actividades.

No existen evidencias que respalden el papel de la Matricaria en la prevención de la migraña.

El Cannabis podría constituirse en una opción terapéutica de futuro cuando ensayos clínicos adecuados avalen su eficacia y seguridad, hecho que no sucede en el momento actual.

Las pruebas existentes apoyan el valor de la acupuntura pero dado que la calidad y cantidad de las mismas no es concluyente, no cabe recomendarla como opción terapéutica principal.

Respecto a los tratamientos físicos no invasivos (manipulación espinal, campos electromagnéticos pulsátiles, combinación de estimulación nerviosa eléctrica transcutanea y modulación eléctrica de neurotransmisores) se requieren investigaciones adicionales para demostrar su efectividad y eficiencia.

También son de ayuda ciertas medidas no farmacológicas en el tratamiento agudo de la migraña: Dormir, aislamiento sensorial, aplicar frío o presión en la frente o en las sienes, y algunas técnicas de relajación.

2.1.1.1 Tratamientos no farmacológicos:

Tratamientos para los ataques: El fármaco, o fármacos, empleado debe ser administrado tan pronto como sea posible, una vez que el tipo de crisis, y el tipo de cefalea, sean identificados. Otro punto de interés es que el fármaco, o fármacos, empleado ha de ser manejado a dosis adecuadas. Contamos con las opciones que aparecen en la tabla para el tratamiento sintomático farmacológico de los episodios de migraña disponemos de los siguientes fármacos:

  1. Analgésicos simples o calmantes (ácido acetilsalicílico o paracetamol): Aunque son poco efectivos se usan mucho, solos o en las diferentes combinaciones que existen en el mercado. No debe recurrir a este tipo de medicinas ya que, aparte de su baja efectividad, pueden provocar una importante complicación de la migraña: la cefalea crónica diaria, cuadro que consiste en una transformación de la migraña (fenómeno episódico) en un dolor de cabeza de presencia diaria o casi diaria.
  2. Antiinflamatorios (tipo diclofenaco o naproxeno): Se usan en las crisis poco intensas. Presentan el problema de los efectos indeseables, sobre todo a nivel de estómago (por ejemplo gastritis o úlcera).
  3. Ergóticos: Muy utilizados en asociación con los analgésicos simples. Las personas que utilicen estos medicamentos deberían ser advertidas de que consulten con su médico en caso de aparición de entumecimiento, hormigueos, frialdad, debilidad o calambres musculares persistentes en miembros inferiores. Por otra parte, al igual que los analgésicos simples, pueden desencadenar la transformación de la migraña en cefalea crónica diaria.
  4. Triptanes: Son los fármacos específicos para tratar la migraña, de muy reciente aparición, y constituyen la primera opción en la mayoría de los episodios de migraña con dolor intenso.

Se considera una buena respuesta al tratamiento sintomático cuando el paciente se encuentra sin dolor ni síntomas asociados a las dos horas de tomar la medicación, o ambos han disminuido considerablemente. Así mismo, se juzga dicho tratamiento como inadecuado si no responde al fármaco antes de 2 horas, experimenta efectos adversos significativos, o hace aparición una cefalea de rebote, en cuyo caso sería preferible usar fármacos específicos (mejor triptanes) e incluso si los triptanes orales fallan cambiar de vía de administración (por ejemplo administración liotab).

Actualmente se dispone de un cuestionario validado (Migraine-ACT) para identificar pacientes no respondedores al tratamiento y, por tanto, suscetibles de requerir un cambio de estrategia terapéutica.


2.1.2 Tratamiento preventivo

Las indicaciones para el tratamiento preventivo han de establecerse de modo individualizado cuando la frecuencia sea superior a 3 crisis al mes, se trate de ataques de intensidad grave con limitación muy importante de la vida ordinaria, los tratamientos sintomáticos no sean eficaces o produzcan efectos secundarios, el aura resulte incapacitante o el paciente no tolere psicológicamente los ataques. En las citadas circunstancias procede pautar un tratamiento preventivo cuyo objetivo será la reducción de la frecuencia de las crisis en al menos un 50%.

El tratamiento preventivo cuando es necesario se hace, en general, con alguno de los fármacos de los dos grupos siguientes:

  • Betabloqueantes (tipo Propanolol, atenolol, etc.): Son los fármacos de elección en la profilaxis, la ausencia de respuesta a uno de ellos no anula la posible eficacia de otros, los efectos adversos más frecuentes son: Bradicardia, hipotensión, broncoespasmo, parestesias, aumento de peso, pesadillas, astenia, mareo, fatiga, depresión, disminución de la libido y de la capacidad sexual. Nadolol y Atenolol tienen menos efectos adversos sobre el sistema nervioso central, están contraindicados en asmáticos, pacientes con bloqueos cardíacos y con enfermedad arterial periférica.

  • Bloqueadores de los canales del calcio (tipo flunarizina, nicardipino, etc.): Tienen un largo tiempo de latencia hasta conseguir los efectos deseados (2 meses). El principal representante es la flunarizina, con eficacia similar al Propranolol. Los efectos adversos que pueden aparecer son: Sedación, aumento de peso, depresión, sintomatología extrapiramidal, estreñimiento (Verapamilo). Está contraindicado en el embarazo, si hay existencia de arritmias, depresión y parkinsonismo.

  • Antidepresivos tricíclicos (tipo amitriptilina). El efecto antimigrañoso es independiente del antidepresivo. Recomendado especialmente en pacientes que padecen una cefalea tensional asociada, cefalea crónica diaria (migraña transformada o sintomatología depresiva. Usar con precaución en pacientes mayores por sus efectos anticolinérgicos. Contraindicada en epilepsia, enfermedad prostática y glaucoma.

  • Fármacos que actúan sobre el sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA) (tipo lisinopril y candesartán): Es una opción descrita recientemente, y que requiere estudios de confirmación de efecto. Sólo se ha descrito este beneficio para los dos fármacos incluidos en este apartado. Efectos secundarios más frecuentes: Tos, edema angioneurótico, hiperpotasemia. Contraindicados en insuficiencia renal terminal, embarazo, lactancia, lactante/niño, insuficiencia hepática.

  • Antiserotoninérgicos: La metisergida parece ser más eficaz que la amitriptilina, pero se usa poco por sus efectos secundarios que, aunque son poco frecuentes si se usan a las dosis recomendadas y por cortos espacios de tiempo (aconsejable durante menos de 3 meses, y nunca más de 6 meses si se presentan, algunos pueden ser muy graves: Fibrosis retroperitoneal, pleural o de las válvulas cardíacas, insomnio, calambres musculares, sobrepeso, edemas maleolares. La ciproheptadina es especialmente útil en niños. Pizotifeno tiene un perfil de eficacia y efectos adversos similar a la flunarizina.

  • Antiinflamatorios no esteroideos (tipo naproxeno, acido acetilsalicílico): Eficacia preventiva demostrada en ensayos clínicos controlados. El naproxeno es especialmente útil en la migraña menstrual, a las dosis habituales y usado desde 3-5 días antes de la menstruación hasta los 1-5 días siguientes.

  • Anticonvulsionantes: Ácido valpróico: No autorizado para esta indicación en España. Eficaz en algunos ensayos clínicos aleatorios, indicado especialmente en la migraña con aura prolongada. Efectos secundarios más frecuentes: Hepatotoxicidad (sobre todo en niños ganancia de peso, alopecia, rash cutáneo, alteraciones hematológicas y temblor. Contraindicado en embarazo (teratogénico). Eficacia a corto plazo. Topiramato, eficacia a largo plazo. Para el resto de anticonvulsivantes no existen evidencias que respalden su uso en la profilaxis de la migraña.

  • Riboflavina: Dosis de 400 mg/día han demostrado ser eficaces en un ensayo clínico sin apenas efectos secundarios, pero son necesarios más estudios para poder recomendar este tratamiento. Su eficacia es a largo plazo.

  • Toxina botulínica tipo A: Distintos ensayos clínicos han demostrado su eficacia en la prevención de la migraña reduciendo la frecuencia, gravedad, y discapacidad asociada, aunque el mecanismo de acción permanece desconocido. Eficacia a largo plazo.

Recientemente se ha postulado el uso de la acupuntura como tratamiento preventivo para la migraña, sin embargo, datos del último ensayo clínico disponible indican que tal opción tiene efecto equivalente a placebo y no ha demostrado ser superior al tratamiento farmacológico convencional, por lo que no cabe considerarla como un recurso válido en este supuesto.

Las dosis son generalmente inferiores a las usadas en otras indicaciones, pudiendo obtener mejoría o remedio a partir de las 4-6 semanas de tratamiento. Dicha pauta se establecerá con una duración de 3-6 meses (máximo 9 meses observándose el beneficio terapéutico incluso en los períodos de descanso. El tratamiento podrá repetirse, en caso de ser necesario, en sucesivas ocasiones.

Cuando el tratamiento preventivo no consigue su objetivo se dice que la respuesta es insuficiente, debiendo ajustarse la dosis o cambiar a otro fármaco de diferente grupo farmacológico.


2.1.3 Otros tratamientos
2.1.3.1 Neuroestimulación

Los dispositivos médicos de neuroestimulación pueden constituir un tratamiento alternativo, especialmente cuando existen contraindicaciones para la utilización de triptanes o para evitar la ingesta de dosis demasiado altas de fármacos que hagan evolucionar hacia una cefalea crónica diaria. La neuroestimulación se ha utilizado inicialmente, a través de dispositivos implantables parecidos a los marcapasos, para el tratamiento de migrañas crónicas severas con resultados alentadores. Sin embargo la utilización de material implantable y la intervención quirúrgica que conlleva, limita esta técnica a situaciones muy severas. Existe también una tecnología de neuroestimulación craneal externa aplicable a nivel supraorbitario o suboccipital, aunque la experiencia de este tipo de tratamiento es muy limitada.

2.1.3.1 Neuroestimulación

El biofeedback es una terapia de relajación que permite al paciente tomar conciencia de una función orgánica con la finalidad de que él mismo intente modificarla durante las sesiones. Este método parece haber demostrado su eficacia en el tratamiento de migrañas y cefaleas tensionales. Un estudio reciente demuestra que una sencilla utilización del biofeedback para ayudar a la relajación, da resultados similares a los de las sesiones complicadas y costosas practicadas en los hospitales


3. ¿Hay otros como yo?

3.1 Prevalencia

La migraña afecta a entre el 11 y el 13 por ciento de la población adulta en los países occidentales y, según un último estudio publicado en la revista Cephalalgia, de la Sociedad Internacional de Cefaleas, en España hay más de 3,5 millones de personas con esta enfermedad. El 12,6% de la población de entre 18 y 65 años, podría sufrir migraña, enfermedad percibida por los pacientes como incapacitante y clasificada por la Organización Mundial de la Salud como tal.

Este es uno de los principales datos que se extrae de la Encuesta PALM (Plan de Acción en la Lucha contra la Migraña realizada entre abril y julio de 2006, cuyas conclusiones acaban de publicarse recientemente, siendo el "mayor estudio" que se ha llevado a cabo en España sobre este tipo de cefalea, según sus autores.

Además, esta investigación muestra como las cifras de prevalencia en España presentan variaciones geográficas significativas. De este modo, mientras que Navarra presenta la incidencia más baja (un 7,6% de los encuestados reconoció padecer un episodio de migraña en el último año Canarias tiene la cifra más alta (18%).

Del mismo modo, la prevalencia en mujeres es 2,15 mayor que en hombres, mientras que las cifras más altas se encontraron en el rango de edad de 30 a 39 años, en ambos sexos.


3.1.1 Migraña en la infancia

Si bien se pensó, en un principio, que la migraña era una afección propia del adulto hoy sabemos que también en niños, al menos desde los 5 años de edad, puede haber crisis de migraña con una prevalencia del 10% en algunos estudios. Sabemos, también, que la prevalencia de migraña se incrementa con la edad, y que hay una preponderancia del sexo masculino que se invierte a partir de los 12 años; la migraña (y la cefalea de tensión) son más comunes en la mujer que en el varón, patrón que se ha relacionado claramente con la pubertad.

Del mismo modo, tenemos conocimiento de que el curso de la migraña no tiene nada que ver con la edad de inicio, y que la tendencia es a la remisión o a la curación. También se ha identificado el estrés escolar como un factor de gran importancia en el desencadenamiento de las crisis, incluso sin detectarse problemas derivados de la escolarización.

En la clasificación de la International Headache Society (IHS) de 2004 aparece recogido por primera vez el subgrupo de "síndromes periódicos de la infancia relacionados con la migraña" , que recoge las siguientes categorías:

  • Vómitos cíclicos
  • Migraña abdominal
  • Vértigo paroxístico de la infancia

Hay descrito, igualmente, un patrón de presentación de migraña, descrito sobre todo en adolescentes, que es el síncope-migraña (una modalidad de síncope sobre un cuadro de migraña benigno y de tendencia a la remisión con la edad, a partir de la pubertad.

Las guías terapéuticas de la Academia Americana de Neurología y la Sociedad Infantil de Neurología concluyen que para el tratamiento de la crisis aguda de migraña en niños mayores de 6 años el ibuprofeno es efectivo y el paracetamol probablemente también, siendo el sumatriptán nasal el recomendado como efectivo en adolescentes (>12 años).

Para el tratamiento preventivo de las crisis de migraña en la infancia se recomienda la flunarizina y, probablemente, el propranolol también lo sea.

3.2 Casos como el tuyo

Compartir las experiencias, vivencias, miedos e inquietudes que despierta la migraña en los pacientes y familiares, es un aspecto que consideramos importante en redpacientes, porque ayuda a otros miembros a sentirse identificados y a conocer mejor aspectos de esta dolencia. Por eso, hemos creado la sección "Casos como el tuyodonde nuestros miembros pueden explicar su historia, su evolución, etc. en definitiva, su convivencia con la migraña.


Algunos de los casos que podéis leer en esta sección:

  • Mi "mejor y peor" amiga...Reconozco que me encerré mucho en mi,tal vez soy una persona extremadamente sensible;y me he acostumbrado a pasar las cosas sola,o cuando algo me preocupa no recurrir a nadie,al igual que hago en mis crisis de migraña.Desde luego NO OS RECOMIENDO ACTUAR COMO YO.

  • Mi compañera silenciosa: Mi migraña es crónica y creo que eso es lo peor para mi. Gracias a escucharme y conocer a mi compañera de viaje he conseguido,mas que con la medicación poder tener muchas menos crisis de las fuertes, pero no he podido evitar que no haya día en mi vida que tenga la cabeza 100 % bien...

  • El día a día: Me afecto en el trabajo ,agobiándome propiciando una discusión. Me sentí muy mal y culpable.me afecta en todos ámbitos.

  • De terror!: Desde que tengo uso de razón sufro de dolores de cabeza,antes los sentía más esporádicos,esto fue tomando fuerza y cada vez es peor,ya que voy teniendo otros síntomas que me preocupan cada día más...

Y muchos más casos como el tuyo, que podéis leer, aquí. ¿Quieres compartir tu historia con nosotros? Es sencillo, únete a redpacientes y cuéntanos.

3.3 Asociaciones de pacientes

¿Quieres conocer nuestro apartado de asociaciones? ¿Formas parte de alguna asociación o te gustaría formar parte de una? Entra y ponte al día en nuestra sección Asociaciones. En ella encontrarás la más cercana a tu lugar de residencia y estarás al tanto de las actividades que desarrollan.

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En redpacientes dedicamos una atención especial a conocer más estas organizaciones. Según el último estudio realizado en 2009 existían unas 700 asociaciones de pacientes en España. La mayoría de tamaño pequeño, menos de 200 personas.

Además, la mayor parte de quienes trabajan en ellas son voluntarios; y la fuente de financiación proviene de las cuotas, de las subvenciones y, en menor medida, de las donaciones privadas.

Sus labores abarcan cuatro grandes campos:

  • Apoyo: sin duda, la más primaria de las funciones. Sentirse escuchado, comprendido, encontrarse entre iguales, desahogarse, respaldarse, verse útil… son aspectos que, por muy básica que sea la asociación, siempre aportará.
  • Información: tanto de manera personalizada, o a través de la organización de cursos, jornadas, eventos, conferencias; o bien con la publicación de guías, páginas web… la tarea de informar es una de las razones de ser de cualquier asociación. Una tarea dirigida tanto a los propios miembros (sean pacientes, familiares, allegados) como a la sociedad en general, aunque en este caso la información se convierte en divulgación (en solitario o en conjunto con otra institución) y, en determinados momentos, también pueda transformarse en reivindicación.
  • Asesoramiento: aspectos laborales, jurídicos en general, sociales, asistenciales… la necesidad de respuestas a determinados problemas concretos que se generan en cada enfermedad puede ser articulada a través de la experiencia de los distintos miembros que sufren los mismos casos. Quizás esta labor dependa bastante del tamaño y los recursos de la asociación, pero aunque no sea de una manera formal, el mero hecho de ser un grupo propicia esta clase de función.
  • Promoción: una labor que necesita ya cierta infraestructura, tiempo y dinero, es decir, influencia, es aquella del impulso en el estudio de la enfermedad, bien sea ejerciendo como grupo de presión, colaborando con otras instituciones, promoviendo campañas para recaudar fondos…



4. ¿Cómo mejoro mi calidad de vida?

4.1 Consideraciones generales

La migraña, que impacta en la vida personal, familiar, laboral y social, supone una baja tasa de consulta médica, para su prevalencia, pues el 22,5% de los pacientes no ha consultado nunca al médico por su migraña.

Más de 3,7 millones de españoles, el 12,6% de la población de entre 18 y 65 años, podría sufrir migraña, enfermedad percibida por los pacientes como incapacitante y clasificada por la Organización Mundial de la Salud como tal.

Gracias a la Encuesta PALM (Plan de Acción en la Lucha contra la Migraña que ha supuesto entrevistar a 5.668 personas, incluidos 302 pacientes de migraña, de toda España (excepto Ceuta y Melilla podemos aproximarnos a conocer la situación actual de la migraña en nuestro país: como su frecuencia y cómo afecta a la vida laboral y social, tratamientos más utilizados, grado de información del paciente sobre la enfermedad, etc.


4.2 Dieta

A continuación puedes ver una serie de recomendaciones dietéticas que te ayudaran a evitar nuevos episodios de migrañas.

Comprueba si alguno de los siguientes alimentos te desencadena una crisis de jaqueca, en ese caso evítalo:

  • Alimentos con alto contenido en tiramina, histamina, phenilalanina o flavonides fenólicos:
  • Chocolates (histamina, tiramina).
  • Quesos duros y fermentados (histamina, tiramina).
  • Cítricos.
  • Plátanos (tiramina).
  • Carnes rojas y carnes procesadas que contengan nitrato sódico, como fiambres, salchichas, bacon, jamón (tiramina).
  • Marisco.
  • Vino tinto (histamina, tiramina).
  • Cerveza (histamina, tiramina).
  • Cacahuetes, nueces.
  • Alcohol.
  • Aditivos alimentarios (conservantes, colorantes y aromatizantes artificiales, aspartamo, glutamato monosódico que se utilizan para ensalzar el sabor de los alimentos: aceitunas, caldos y sopas deshidratados, conservas y semiconservas de pescado, salsas, productos de confitería, pastelería, panadería, repostería y galletas).
  • Cafeína.

Listado de alimentos pobres en Tiramina (que no provocan jaqueca): Carnes y pescados frescos, huevos, sopas, verduras, frutas, leche fresca, legumbres y féculas, galletas y postres.


Noticias relacionadas con la dieta publicadas en el grupo de Migrañas:





4.3 Trabajo

La migraña es percibida por el paciente como incapacitante ya que el análisis provisional de los datos muestra que 45,6% de los pacientes cumplió criterios de discapacidad moderada o grave en los 3 últimos meses. Según opinan los pacientes, tiene gran impacto en su calidad de vida, interfiriendo tanto en su ámbito social como en el laboral, familiar y personal. Asimismo, al 38% de los pacientes les obliga a dejar de trabajar o abandonar la tarea que estuvieran realizando y acostarse cuando sufren una crisis.

Por otro lado, es de destacar el impacto que la migraña tiene en el entorno laboral. Se estima, como media, que los días equivalentes de trabajo perdido (por absentismo o baja productividad) al año son de 3,9 en hombres y 8,3 en mujeres. Según la Encuesta PALM, con datos del INE (Instituto Nacional de Estadística el coste laboral estimado de la migraña (ambos sexos teniendo en cuenta el absentismo y pérdida de productividad, es de aproximadamente 1.838 millones de euros al año, con un coste por paciente activo estimado de 730€/año, fruto de la pérdida de aproximadamente 16,6 millones de días al año.

4.4 Embarazo

Aunque la migraña puede empezar en el embarazo, esto no es frecuente. Por el contrario, el embarazo es una condición que suele mejorar el patrón de una migraña preexistente, si bien la migraña suele recurrir en el post-parto. Tanto en un caso como en el otro, la migraña "per se" no tiene repercusión alguna sobre el curso del embarazo ni sobre la salud del feto.

El manejo de la migraña durante el embarazo debe enfocarse sobre el manejo de los factores desencadenantes. La medicación debe ser evitada y, de este modo, la primera aproximación intervensionista ha de ser no farmacológica, si bien es importante sopesar siempre el potencial riesgo, ya que el desencadenamiento de un estatus migrañoso puede ser más peligroso que cualquier medicación.

De este modo, si se requiere empleo de fármacos, parece razonable comenzar por el Paracetamol, en dosis suficiente, de elección la vía rectal. Si ha de emplearse otra alternativa deben evitarse los Triptanes, si bien el sumatriptan no parece implicar un riesgo grave, y recurrir a los AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) y al Acido acetilsalicílico (siempre administrados por cortos periodos de tiempo, y sólo en el 2º y 3º trimestres). Si la crisis fuera más grave son alternativas de interés la Clorpromazina, el dimenhidrinato y la difenhidramina; la Metoclopramida se debe restringir al 3º trimestre. En los casos refractarios puede plantearse el empleo de corticoides (dexametasona o prednisona). Si, finalmente, se considera indicada la profilaxis, el fármaco a emplear ha de ser un betabloqueante (Propranolol o Metoprolol).


4.4.1 Migraña y anticonceptivos orales (Anovulatorios)

El interés de este apartado reside en la conocida relación entre migraña y riesgo de ACVA isquémico (accidente cerebrovascular), complicación para la que los anovulatorios son un factor de riesgo adicional. Cabe tener en cuenta, no obstante, que la iniciación de terapia anovulatoria en la paciente migrañosa puede determinar un agravamiento de la dolencia, o un cambio en el modelo de presentación de su migraña (particularmente en la frecuencia de los ataques si bien estas variaciones nunca predecirían un ACVA.

Sabemos hoy que el riesgo de ACVA isquémico está aumentado en aquellas mujeres migrañosas que consumen anovulatorios, y que se ve incrementado si además concurren otros factores: Elevada edad, tabaquismo, e HTA. Es por ello que se recomienda la discusión con la paciente de la pertinencia de tal conjunción terapéutica, circunstancia aún más aconsejable en aquellas mujeres que presentan aura, y en las de mayor edad.

El empleo de anovulatorios debe desaconsejarse en aquellas pacientes migrañosas que tienen aura o la desarrollan una vez instaurada la anticoncepción oral.

4.5 Riesgo de enfermedad cardiovascular

Se ha observado un asociación, en mujeres, entre la migraña con aura y un mayor riesgo de eventos vasculares isquémicos, incluyendo cardiopatía isquémica e ictus isquémico. Dado que en las mujeres que presentaban una migraña sin aura no se observó tal asociación, cabe indicar que no existe un mayor riesgo de eventos cardíacos o vasculares para la mayoría de las migrañosas. Si bien los datos proceden de un gran estudio observacional, son necesarias más investigaciones para establecer el mecanismo fisiopatológico que llevara a entender tal asociación.


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4.6 Prevención

El hecho de conocer los desencadenantes del dolor de cabeza puede ayudarte a evitar los alimentos y situaciones que causan tus migrañas. Lleva un diario de los dolores de cabeza para ayudar a identificar la fuente o el desencadenante de los síntomas. Luego modifica tu ambiente o hábitos para evitar dolores de cabeza futuros.

Para prevenir episodios de jaqueca prueba a seguir las siguientes recomendaciones:

  • Identifica el factor, o factores, que te provocan los ataques (los episodios) de migraña, o que los agravan. De este modo siempre podrás manejarte mejor con esta enfermedad.
  • Procura evitar situaciones que produzcan estrés, en la medida de lo posible.
  • No duermas de más ni de menos los fines de semana.
  • Haz las comidas a la misma hora y en cantidades similares.
  • Evita alimentos y bebidas que te hayan desencadenado alguna vez un ataque de migraña.
  • Evita los lugares ruidosos o de olores penetrantes.

Otros consejos para prevenir las migrañas son:
  • Evitar el cigarrillo
  • Evitar el alcohol
  • Evitar los edulcorantes artificiales y otros desencadenantes relacionados con los alimentos
  • Hacer ejercicios regularmente
  • Dormir bien cada noche
  • Aprender a relajarse y a reducir el estrés: algunos pacientes han descubierto que la biorretroalimentación (biofeedback) (Enlazar con el punto Que hago ahora/1.tratamientos/1.3b biofeedback) y la autohipnosis ayudan a reducir el número de ataques de migraña.

5. Más información

En redpacientes queremos ofrecerte la mejor información sobre tu enfermedad y por eso hemos recopilado varios documentos y enlaces de interés. Además, también nos fijamos en los actos y congresos sobre tu enfermedad que pueden interesarte, y en cómo utilizan Internet otros pacientes.


Webs de interés:







Última modificación - 2014-04-11 18:46:52